Historias del Bosque

Turucucho y el renacer de la convivencia con el oso andino.

Autor: Nelly Pilamunga*

Mayo 2026.

El ACUS (Área de Conservación y Uso Sostenible) Bosque Alto Andino es un territorio clave para la regulación hídrica y la conservación de páramos en el norte de Pichincha. Fue creado mediante ordenanza de la Prefectura de Pichincha el 26 de Julio del 2023, abarcando una extensión de 6.986 hectáreas. Su objetivo principal es la conservación de la biodiversidad y servicios ecosistémicos, desarrollo comunitario sostenible, la restauración de áreas degradada, gobernánza participativa con comunidades locales.

Ubicada en la parroquia rural de Olmedo y San José de Ayora, cantón Cayambe, de la provincia de Pichincha. La comuna de Turucucho es una comunidad Kayambi, asentada en las estribaciones del volcán nevado Cayambe. Esta pequeña localidad está conformada por aproximadamente 120 habitantes.

Grupo de mujeres en Turucucho, Pesillo

La presión del desarrollo en las comunidades rurales afecta las dinámicas ecológicas del ecosistema páramo, donde una de las especies que se encuentra en estado vulnerable es el oso de anteojos (Tremarctos ornatus), quien tiene una dieta omnívora con preferencia hacia frutos, tallos y plantas. Sin embargo, el avance de la frontera agrícola, junto con el cambio de uso de suelo promovido por la agricultura y la ganadería en las partes altas, provoca una interacción que representa para las familias campesinas de estos sectores una fuerte pérdida económica debido a los encuentros entre el oso de anteojos y el ganado o ciertos cultivos.

Por ello, las comunidades de esta zona de Olmedo estuvieron ahuyentando al oso mediante métodos tradicionales que causan otros efectos negativos al ecosistema, como el uso de voladores o el seguimiento con perros.

El ingreso del trabajo técnico de la Fundación Paisajes Sostenibles en la zona, en apoyo a la Prefectura de Pichincha, ha permitido implementar acciones orientadas a la conservación de los páramos y sus servicios ecosistémicos. Siendo el oso de anteojos una especie paraguas, era imperante la intervención para evitar la pérdida de esta especie que transita por la zona.

Por ello, se articuló con instituciones como el Ministerio del Ambiente, el Ministerio de Agricultura, la Prefectura y el Municipio de Cayambe para realizar una intervención conjunta. En este proceso se propuso un plan a largo plazo que constituye un programa de monitoreo de fauna silvestre. Durante el tiempo de organización del grupo surgieron otras alertas, como la presencia del puma y de perros ferales que también se alimentaban del ganado. En respuesta, se organizó un piloto para la implementación de medidas disuasivas olfativas para proteger al ganado de los ataques o de la interacción con el oso de anteojos y otros mamíferos carnívoros silvestres. En febrero de 2025, después de varias reuniones y visitas a los lugares donde reposaban los restos de animales atacados, se conformó un grupo de personas de la comunidad de Turucucho. Allí se realizó un primer taller de implementación de medidas disuasivas olfativas, en conjunto con la Oficina Técnica Cayambe del MAE. La Fundación PASOS proporcionó materiales como creso, polvo de ají, polvo de ajo y piola para la elaboración de bombas de olor, las cuales fueron ubicadas en las áreas por donde ingresa el oso a los potreros.

Además, por iniciativa de los comuneros, se colocaron toallas impregnadas con estos olores en algunos árboles y cerca de los animales. Hasta el momento, y tras más de un año de implementación, se ha logrado disminuir prácticamente por completo los ataques de los osos al ganado en este sector, demostrando una alta efectividad para aminorar esta afectación.

De manera paralela, se trabajó con la comunidad en jornadas de sensibilización para la protección de la especie, conversatorios con expertos y otras experiencias en el conflicto, manejo del ganado muerto o vísceras producto del despostamiento, así como en la implementación de cercas vivas en los predios y la delimitación física de la frontera agrícola. Según la percepción de los habitantes, estas acciones también han contribuido a mitigar los efectos negativos de esta interacción.

A más de un año de la implementación, se evidencian los siguientes resultados:

– Reducción prácticamente total de ataques de oso de anteojos al ganado.
– Disminución de pérdidas económicas en las familias beneficiarias.
– Incremento en la aceptación social de la especies.
– Registro de fauna en tránsito sin eventos de conflicto.
– Observación de comportamientos naturales (alimentación con bromelias y achupallas).

Este proceso ha permitido con la aceptación social de la especie la conservación de esta especie paraguas observando con otros ojos el tránsito de osas con sus oseznos, se ha evitado la presión hacia la especie respetando la frontera agrícola, el fortalecimiento y la unión comunitaria, así como la participación activa en los procesos de conservación, la apertura a estas prácticas le ha permitido a la comunidad solucionar un problema que ha afectado por muchos años a su economía y sustento.

Autor del Video: Miguel Angel Escobar

Paisajes Sostenibles. Vidas Sostenibles.

*Profesional con formación en medio ambiente, ecología y turismo; responsable técnica de PASOS para la provincia de Pichincha

(nellypilamunga@paisajes-sostenibles.org)